Las Palmas vivió este jueves un movimiento que puede marcar un antes y un después en su relación con Mauritania. Delegaciones empresariales de ambos territorios se reunieron para dar forma a una cooperación más práctica, centrada en energía, financiación y en las infraestructuras que permiten que todo eso funcione. El encuentro estuvo impulsado por Oneport, la patronal portuaria, y la consultora Mauritania Gateway, con el apoyo de Proexca. El foro llevó un título directo: Electricity for Industrialisation.
La reunión no fue un acto protocolario. Fue una sesión de trabajo donde empresarios, técnicos y representantes de la banca pusieron sobre la mesa proyectos que necesitan inversión privada para avanzar. La idea central fue clara: si Mauritania quiere acelerar su transición energética y Canarias aspira a ser un nodo logístico y tecnológico en el Atlántico, ambos deben caminar juntos.
Mauritania vive un momento clave. El país dispone de recursos naturales que pueden sostener una industria energética moderna: sol, viento y un potencial creciente en hidrógeno verde. Pero para convertir ese potencial en actividad económica necesita infraestructuras, financiación y socios que aporten experiencia. Ahí entra Canarias, que ya opera como plataforma logística para África Occidental y que busca reforzar su papel como centro de servicios avanzados.
El foro insistió en una idea sencilla: la energía es la base de cualquier industria. Sin electricidad estable, accesible y limpia, no hay fábricas, no hay puertos competitivos y no hay empleo. Por eso, la conversación giró hacia proyectos que combinan generación renovable, redes de transporte y soluciones para almacenar y distribuir energía.
Mauritania Gateway expuso la hoja de ruta del país africano para atraer inversión en renovables y en infraestructuras críticas. Oneport, por su parte, subrayó que los puertos canarios ya están preparados para ser centros de apoyo técnico, logístico y empresarial. La banca, presente en la sala, analizó cómo estructurar financiación privada para proyectos que requieren estabilidad y visión a largo plazo.
Las Palmas como nodo energético
La capital grancanaria se posiciona como un punto de enlace entre África y Europa. Su puerto, uno de los más importantes del Atlántico medio, ofrece servicios que van desde el suministro energético a buques hasta la reparación naval, pasando por la gestión de mercancías y la conexión con redes internacionales. Esta capacidad convierte a Las Palmas en un socio natural para Mauritania.
La comparación más repetida entre los asistentes fue la de un puente: Canarias actúa como plataforma segura y con experiencia, mientras Mauritania aporta territorio, recursos y necesidad de desarrollo. La unión de ambos puede generar un corredor energético que beneficie a los dos lados.
El encuentro no se planteó como un evento aislado. Las delegaciones coincidieron en que este tipo de reuniones deben repetirse para convertir las ideas en proyectos concretos. La transición energética no es un concepto abstracto: es una serie de obras, acuerdos y decisiones que requieren coordinación. Y esa coordinación, según los organizadores, debe tener a Las Palmas como sede habitual.
Oneport destacó que el sector portuario canario está preparado para asumir un papel más activo en la transformación energética de la región. Mauritania Gateway insistió en que Mauritania quiere socios que entiendan el ritmo del país y que apuesten por proyectos que generen empleo y estabilidad.
Las Palmas puede convertirse en un centro de negocios vinculado a la energía, y Mauritania puede acelerar su industrialización si encuentra aliados sólidos. La reunión de este jueves fue un paso en esa dirección.















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