Fotógrafo submarino, divulgador y referente del patrimonio marino canario.
La comunidad del buceo, la fotografía submarina y la divulgación ambiental y el deporte en Canarias llora la pérdida de Sergio Hanquet, uno de los grandes referentes internacionales en la imagen subacuática y un apasionado defensor del patrimonio natural del Archipiélago. Hanquet ha fallecido a los 63 años mientras practicaba buceo en aguas del sur de Tenerife, la actividad que marcó su vida personal y profesional.
Nacido en Bélgica y residente en Canarias desde hace más de cuatro décadas, Hanquet convirtió los fondos marinos del Archipiélago en el eje central de su obra.
Su cámara retrató como pocas la biodiversidad atlántica, desde los paisajes volcánicos sumergidos hasta la vida de cetáceos emblemáticos. Su trabajo, ampliamente reconocido, se plasmó en seis libros, entre ellos ‘Bucear en Canarias’, considerada la guía más completa sobre los fondos del Archipiélago, así como en numerosas exposiciones y reportajes internacionales.

En los últimos años, Hanquet continuó ampliando su legado con proyectos editoriales de gran formato, como ‘Ballenas Piloto’ y ‘Mar Abierto’, donde reunió más de 300 imágenes que capturan la belleza del “cosmos marino” canario. Estas obras consolidaron su prestigio como uno de los fotógrafos naturalistas más influyentes del panorama europeo.
Su trayectoria estuvo marcada por un profundo compromiso con la conservación marina. Participó activamente en iniciativas de divulgación, colaboró con entidades científicas y dedicó incontables horas a documentar especies y ecosistemas vulnerables.
Quienes compartieron inmersiones con él destacan no solo su talento, sino también su calidad humana, su generosidad y su capacidad para transmitir la magia del océano.
Además de su labor fotográfica de divulgación, Hanquet fue un buceador experimentado desde 1983, miembro de equipos regionales, nacionales e internacionales con quienes conquistó varios títulos y galardones, pero es que, además, fue protagonista de expediciones que lo llevaron a explorar algunos de los fondos menos conocidos de Europa, especialmente en Canarias y La Gomera, lugares que consideraba su santuario personal.
Su fallecimiento deja un vacío inmenso entre deportistas, amigos y amantes del mar. Su obra, sin embargo, permanecerá como testimonio de una vida dedicada a revelar la belleza del mundo submarino y a inspirar su protección.
Descanse en paz, Sergio Hanquet.
















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