En un acto sencillo, pero a la vez, populoso y destacado, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife reunió al colectivo portuario en lo que suele ser el acto de hermandad portuaria y que tiene como trasfondo la festividad de la Virgen del Carmen. Acto que, además, sirve como convocatoria para el entrega del galardón más importante como es el Premio Francisco Malpica que se genera en el seno de la Policía Portuaria y que reconoce los valores y colaboración de personas, entidades y empresas vinculadas a sector portuario tinerfeño.
Así, la Policía Portuaria de Santa Cruz de Tenerife entregó hoy el III Premio Francisco Malpica con una idea clara: reconocer a quienes ayudan a que el puerto funcione con seguridad, orden y eficacia. Este premio nació para destacar el espíritu de colaboración dentro de la comunidad portuaria, un espacio donde cada tarea influye en la protección de las personas, en la actividad económica y en la imagen pública de Tenerife.
El jurado decidió conceder el premio, por unanimidad, al colectivo de amarradores Amasur. Este grupo de profesionales realiza una labor que sostiene la operativa diaria del puerto. Un amarrador es la persona que asegura un barco al muelle y que controla la suelta de las líneas cuando el buque inicia su salida. Parece un gesto simple, pero es una operación que exige precisión, coordinación y conocimiento del comportamiento de cada barco. Un error puede afectar a la seguridad del buque, del muelle y de quienes trabajan en la zona.

El premio fue recogido por el director de Amasur, Vicente Jiménez, quien agradeció el hecho de ser galardonado por lo que él y su equipo consideran su trabajo, «pero está bien y me emociona que reconozcan el trabajo del equipo y de un colectivo que se sitúa en la cadena más alta de las profesiones portuarias».
Amasur ha demostrado durante años una disposición constante para atender maniobras complejas, adaptarse a barcos de distintos tamaños y responder a situaciones que cambian con el viento, la mar o la carga del buque. Su trabajo es esencial para que los puertos de Tenerife estén preparados para los retos actuales, desde el aumento del tráfico hasta la llegada de barcos más grandes y más exigentes en sus operaciones.
La Policía Portuaria destaca su profesionalidad y su compromiso con la prevención. La prevención es la capacidad de anticipar un riesgo antes de que ocurra. En un puerto, prevenir significa evitar tensiones excesivas en los cabos, corregir una maniobra que se desvía o avisar de un material que no está en buen estado. Amasur ha demostrado que entiende esta responsabilidad y que la aplica en cada operación.

Este premio reconoce también la relación de cooperación entre los amarradores y la Policía Portuaria. Ambas partes trabajan juntas en maniobras que requieren comunicación clara y decisiones rápidas. Esta coordinación es la base de un puerto seguro y moderno. Cuando un barco entra o sale, cada acción debe estar alineada. Esa forma de trabajar es la que el premio quiere poner en valor.
El III Premio Francisco Malpica subraya que la seguridad portuaria es un esfuerzo compartido. Amasur representa esa idea con hechos y con una trayectoria que ha contribuido a que los puertos de Tenerife sean instalaciones acordes a los tiempos actuales. Su trabajo diario, muchas veces invisible para la ciudadanía, sostiene la actividad económica, protege a las personas y refuerza la imagen de Tenerife como territorio abierto al mundo.
Terminada esta parte esencial del acto, se hizo entrega de los galardones y distinciones a los policías portuarios que, en el transcurso de su trabajo, había realizado acciones de encomiable cumplimiento del deber, valor y solidaridad.
Luego, ya se hizo entrega de los premios a los ganadores de las diferentes actividades deportivas vinculadas a los acto con motivo de El Carmen.























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