Según TT Club, los recintos portuarios dependen de sistemas eléctricos para grúas o bombas, lo que les hace vulnerables en episodios de estas características — Los puertos de Tenerife y Gran Canaria, entre los más vulnerables de España ante un apagón eléctrico
TT Club, la aseguradora mutua especializada en el transporte de mercancías y logística, ha advertido de que los cortes de suministro eléctrico, ya sean causados por la inestabilidad de la red, fenómenos climáticos o fallos técnicos, “pueden tener efectos en cascada en las redes de transporte y logística”.
Según la aseguradora, con el envejecimiento de las redes energéticas y la creciente dependencia de sistemas digitales y eléctricos, “la amenaza de interrupciones va en aumento, con importantes implicaciones comerciales, de seguridad y aseguradoras”.
En este sentido, pone de ejemplo al apagón del 2025 en la Península Ibérica, el cual “ilustró de forma contundente cómo el fallo de un solo transformador puede paralizar las operaciones de transporte en varios países durante horas”.
A medida que los sistemas energéticos evolucionan para integrar fuentes renovables, “aumenta la complejidad de mantener un suministro continuo”, apunta TT Club. La reciente incertidumbre en la política climática y energética global -incluidos los reveses en los esfuerzos internacionales para descarbonizar el transporte marítimo-, “podría retrasar las inversiones y la coordinación necesarias para estabilizar las redes eléctricas del futuro”.
Al mismo tiempo, los puertos dependen más que nunca de sistemas eléctricos para grúas, bombas, seguridad y operaciones digitales, “lo que los hace especialmente vulnerables cuando se produce un apagón”.
Acciones clave para los operadores de puertos y terminales
Para reforzar la resiliencia y garantizar la continuidad del negocio durante interrupciones del suministro eléctrico, TT Club señala las siguientes acciones clave para los operadores de puertos y terminales:
-Realizar una evaluación de criticidad para identificar los sistemas esenciales y los tiempos de inactividad aceptables. -Incorporar redundancias en la infraestructura de TI, garantizando que los sistemas críticos y los canales de comunicación sigan operativos durante los cortes.
- Establecer planes sólidos de suministro eléctrico y combustible de emergencia, incluyendo grupos electrógenos debidamente mantenidos y baterías de respaldo.
- Desarrollar y formar al personal en procedimientos de parada segura para evitar lesiones y daños en los equipos durante un apagón.
- Reforzar la resiliencia de las comunicaciones, por ejemplo, mediante el mantenimiento de radios VHF y listas de contacto en papel en caso de fallo de las redes.
- Planificar la recuperación, teniendo en cuenta que la puesta en marcha de sistemas de alta tensión debe gestionarse con cautela para evitar daños adicionales.
La planificación proactiva, la mejor forma de proteger las operaciones
La planificación proactiva -incluidos simulacros periódicos y la coordinación entre departamentos- “sigue siendo la forma más eficaz de proteger las operaciones y al personal ante una pérdida de suministro eléctrico”, remarca TT Club.
“Los cortes de suministro eléctrico antes eran inconvenientes poco frecuentes, pero están siendo cada vez más habituales. Los puertos y terminales deben integrar esta realidad operativa en su planificación de resiliencia”, explica Dorota Jilli, suscriptora senior para el Mediterráneo en TT Club. “Para proteger a las personas y las operaciones cuando ocurre lo inesperado, es fundamental prepararse para los apagones, ensayar procedimientos de parada segura y garantizar la comunicación cuando los canales habituales no están disponibles”.
A medida que el comercio mundial depende de una infraestructura cada vez más interconectada, “invertir en resiliencia energética se ha convertido en una necesidad empresarial más que en una mera contingencia”. Al integrar la preparación frente a cortes de suministro eléctrico en las operaciones diarias, “los puertos y terminales pueden reforzar su papel como nodos fiables de la cadena logística global, manteniendo la carga en movimiento de forma segura y eficiente incluso cuando el suministro eléctrico se interrumpe”, concluye TT Club.
¿Cómo afectó el apagón del 2025 a los puertos españoles? (penisulares)
Tal y como informó el Canal Marítimo y Logístico, muchos fueron los puertos que se vieron afectados por el apagón en la Península Ibérica de abril del 28 de abril del 2025.
En el caso del puerto de Algeciras -uno de los más dotados y preparados del país-, se vio obligado a detener la actividad en sus terminales de contenedores. La estiba no pudo trabajar debido a que las grúas no funcionaban, salvando los grupos electrógenos la actividad de algunas empresas.
En el puerto de Barcelona, fueron los grupos electrógenos los que paliaron la caída de la tensión en el recinto portuario, mientras que en Valencia y Tarragona los equipos autónomos consiguieron salvar del apagón a unas terminales que consiguieron trabajar con cierta normalidad.
En cambio, el puerto de Bilbao apenas notó el apagón gracias a la maquinaria propulsada por combustible convencional y los grupos electrógenos. Almería, Carboneras o Avilés fueron otros de los recintos afectados, pero en menor grado que los anteriores.
A nivel europeo, otros apagones importantes fue el de septiembre del 2003 en Italia, donde puertos como el de Génova se vieron gravemente afectados. Más recientemente, el puerto de Rotterdam sufrió un apagón que obligó a la refinería de BP -una de las más grandes de Europa- a paralizar su actividad durante varias horas.
Los puertos de Tenerife y Gran Canaria, entre los más vulnerables de España ante un apagón eléctrico, según un análisis basado en TT Club
Los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria figuran entre los recintos portuarios más expuestos de España ante un apagón eléctrico, debido a la fragilidad del sistema energético insular y a la creciente electrificación de sus operaciones. Así se desprende de un análisis elaborado a partir de las advertencias de TT Club.
En el caso de Canarias, esta vulnerabilidad se ve agravada por la ausencia de interconexiones eléctricas con otros territorios y por los antecedentes de apagones totales registrados en varias islas durante los últimos años.
Un sistema insular con antecedentes de colapsos
Tenerife ha sufrido varios ceros energéticos desde 2009, algunos de ellos afectando a casi un millón de personas durante horas. Gran Canaria, por su parte, afronta un déficit de potencia que ha obligado a activar medidas de emergencia, como la instalación temporal de grupos electrógenos y la tramitación de un buque generador para reforzar la red.
Este contexto, unido al envejecimiento de las infraestructuras y a la complejidad de integrar nuevas fuentes renovables, sitúa a los puertos canarios en un escenario de riesgo superior al de los recintos peninsulares, que sí cuentan con redes interconectadas capaces de absorber fallos puntuales.
Impacto directo en la actividad portuaria
Según TT Club, un apagón puede paralizar de inmediato la actividad de las terminales, como ya ocurrió en el puerto de Algeciras durante el apagón peninsular de 2025, cuando las grúas quedaron inoperativas y la estiba tuvo que detenerse por completo.
En Canarias, un episodio similar afectaría a:
- grúas pórtico y equipos de carga,
- sistemas de bombeo de combustible,
- controles de acceso y vigilancia,
- comunicaciones internas y externas,
- señalización marítima y operaciones digitales.
La caída simultánea de estos sistemas comprometería tanto la seguridad del recinto como la continuidad del tráfico marítimo, especialmente en puertos que funcionan como nodos estratégicos del Atlántico.
Recomendaciones para reforzar la resiliencia
TT Club propone una serie de medidas para mitigar el impacto de un apagón en puertos y terminales, entre ellas:
- Evaluar los sistemas críticos y definir tiempos máximos de inactividad.
- Incorporar redundancias eléctricas y digitales, con grupos electrógenos y baterías de respaldo.
- Formar al personal en protocolos de parada segura.
- Mantener comunicaciones alternativas, como radios VHF y documentación en papel.
- Planificar la recuperación escalonada de los sistemas de alta tensión para evitar daños adicionales.
La aseguradora insiste en que la planificación proactiva y los simulacros periódicos son “la forma más eficaz de proteger las operaciones y al personal ante una pérdida de suministro eléctrico”.
Una necesidad estratégica para Canarias
En un archipiélago donde el comercio, el abastecimiento y la conectividad dependen en gran medida de sus puertos, la resiliencia energética se ha convertido en un elemento clave.
La advertencia de TT Club coincide con la preocupación creciente de las autoridades canarias, que han declarado la emergencia energética y aceleran inversiones para evitar nuevos colapsos.
La conclusión es clara: reforzar la seguridad energética de los puertos de Tenerife y Gran Canaria no es solo una cuestión técnica, sino una prioridad estratégica para garantizar la estabilidad económica y logística del Archipiélago.















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