El proyecto de carril bici en el centro de Santa Cruz de Tenerife tiene, oficialmente, que ser desmantelado en sus tramos más conflictivos, concretamente en las calles El Pilar y Villalba Hervás. La decisión, anunciada por el alcalde José Manuel Bermúdez, responde a un nuevo auto del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) que desestima el recurso del Ayuntamiento y ratifica la paralización de las obras de la Red Ciclable.
El carril bici, cuyas obras comenzaron en octubre de 2024 y estaban prácticamente finalizadas, no llegó a inaugurarse debido a la suspensión judicial dictada en junio de 2025. La denuncia fue impulsada por la Asociación de Vecinos El Perenquén, que alegaba incompatibilidades con la movilidad urbana y la actividad comercial. El TSJC argumentó que la ordenanza de movilidad que sustentaba el proyecto había sido anulada por no ajustarse a derecho, y que cualquier actuación debía estar respaldada por normativa específica.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha optado por retirar los elementos delimitadores del carril bici en las zonas afectadas, restaurando las plazas de aparcamiento y carga y descarga eliminadas. Bermúdez justificó la medida como una forma de evitar mayores perjuicios a los vecinos y negocios, especialmente en vísperas de la campaña navideña. “No tiene sentido mantener algo que no podemos abrir ni terminar”, declaró el alcalde.
Pese al revés judicial, el Consistorio no renuncia a la idea de una red ciclable para la ciudad. Ha anunciado que recurrirá el fallo ante el Tribunal Supremo y que, mientras tanto, se abrirá un proceso participativo para rediseñar el modelo de movilidad urbana. El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha propuesto incluso transformar el carril bici en zona peatonal, siempre en diálogo con comerciantes y vecinos.
Este episodio refleja el complejo equilibrio entre innovación urbana, legalidad y consenso ciudadano. El futuro del carril bici en Santa Cruz de Tenerife queda ahora en manos de la Justicia y de la participación ciudadana.

Una chapuza fruto de la improvisación
Santa Cruz de Tenerife ha vivido en los últimos meses un espectáculo bochornoso digno de una tragicomedia urbana. Lo que debía ser un paso firme hacia una ciudad más sostenible y moderna —la implantación de una red ciclable— ha terminado convertido en un monumento al despropósito, la improvisación y la falta de respeto institucional por la ciudadanía.
El Ayuntamiento, unos y otros… porque no se ha visto a nadie de la oposición salir a la calle a decir algo sobre esto….. ha gestionado el proyecto del carril bici con una torpeza que roza lo grotesco.
Las obras comenzaron sin consenso, sin una ordenanza de movilidad válida, y sin atender las advertencias de vecinos, comerciantes y expertos. ¿El resultado? Un carril bici fantasma, paralizado por la Justicia, desmontado antes de inaugurarse, y que ha dejado tras de sí un reguero de frustración, gasto público y descrédito institucional. Y… cientos de trastornos a los ciudadanos…
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias fue clara: el Ayuntamiento actuó sin respaldo legal. Pero en lugar de asumir responsabilidades, el Consistorio se enrocó, recurrió, y ahora, ante la inminente campaña navideña, decide desmontar lo que nunca debió instalar sin garantías. ¿Y los cientos de miles de euros invertidos? ¿Y el tiempo perdido? ¿Y la confianza ciudadana?
Lo más indignante no es solo la incompetencia técnica, sino la arrogancia política. Se ignoró a los vecinos, se despreciaron las voces críticas, y se vendió el proyecto como un avance cuando era, en realidad, una bomba de relojería jurídica. El urbanismo no se impone, se construye con diálogo. Pero aquí se optó por el rodillo.
¿Dónde está la planificación? ¿Dónde está el respeto por la legalidad? ¿Dónde está la responsabilidad política? El Ayuntamiento ha demostrado que no basta con pintar líneas en el asfalto para ser moderno. Hace falta visión, rigor y, sobre todo, respeto por quienes viven y trabajan en la ciudad.
Este episodio debería marcar un antes y un después. No por el carril bici en sí, sino por lo que revela: una forma de gobernar REPITO.. de unos y otros… AQUÍ NO ES SÓLO Bermudez y su equipo el que es culpable metepatas… aquí están todos, hasta la que ahora sólo habla de que no se limpian los bidones de las basuras… TODOS… que desprecia la participación, que improvisa con dinero público, y que se escuda en excusas cuando la realidad le estalla en la cara.
Y la pregunta de la calle: ¿Por qué no hacen el tantas veces anunciado, e incluido en las promesas electorales – POR TODOS LOS PARTIDOS – del CARRIL BICI DESDE EL PALMETUM HASTA LAS TERESITAS… ¡Ése sí es un carril bici aceptado y esperado por los ciudadanos! ¿Por qué no se gastan el dinero es ese espacio y se inventan cosas?















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